Entonces comencé a pensar, "bueno, ¡eso lo explica todo!" Si la contaminación nuclear de una sola planta colapsada puede ser tan peligrosa como se dice, (aunque supuestamente los niveles son muy bajos excepto en Japón, por lo que no habría que preocuparse), entonces una enorme cantidad de enfermedades sufridas por la humanidad en gran número y de peor nivel, ¡pueden con toda lógica atribuirse a los venenos que nuestros intrépidos líderes nos han expuesto durante los últimos 66 años con sus armas! Cierta vez leí que el cáncer de pulmón que padeció John Wayne NO era debido al tabaco, sino a que una de las películas en las que trabajó se filmó en el lugar en el que se había realizado una prueba nuclear, en nuestro propio país. 

Resumiendo, aunque creo que lo que está sucediendo en relación al desastre nuclear en Japón es mucho peor de lo que dicen las autoridades, no creo que haya razón para ponernos histéricos. Debimos ponernos histéricos mucho antes, porque ya estamos envenenados y no lo sabemos. ¿O acaso a qué creían que se debe la enorme campaña anti-tabaco que se lleva a cabo en todo el planeta? Es un intento por enmascarar el daño mortal que se nos ha hecho debido al despliegue irresponsable - o mejor dicho criminal - de tecnología nuclear. Es de observar el hecho de que se fuma menos, debido a leyes draconianas, pero al mismo tiempo, más gente se enferma con la clase de males que generalmente son atribuidos al tabaco. Y como hacer que la gente deje de fumar, no ha detenido ni el cáncer ni los problemas cardíacos, han salido con una ridícula explicación: ¡Son fumadores pasivos! Están cerrando el planeta para que nadie sea libre de fumar en ninguna parte, pero ahora le pueden echar la culpa al desastre en Japón por las mismas enfermedades que se vienen desarrollando y creciendo en número debido a la gran cantidad de polución nuclear que ha sido derramada sobre el planeta durante décadas. 

Y si creen que sus versátiles detectores de radiación caseros les van a servir de algo, están equivocados. Esos aparatos están indudablemente calibrados para nunca decir la verdad, porque si lo hicieran, ya habrían advertido sobre los extraordinarios niveles de contaminación radioactiva que ha estado presente desde hace años en nuestra atmósfera, y que nos está matando, lenta y eficazmente. 

En realidad, ¿Quién sabe? Mi vecina Francesca pudo haber sido víctima de Chernobyl y de las pruebas nucleares. Y es una certeza que su dieta no la ayudó en lo más mínimo a desintoxicar su cuerpo de la radiación. Para eso es necesario un hígado activo y sano, y para eso hay que consumir una buena cantidad de proteínas y grasas de origen animal. También es necesario ayudar al cuerpo a desintoxicarse, porque créanme, no podemos evolucionar con estos niveles de contaminación en el ambiente, y si no te desintoxicas, mueres. 

Entonces, de todo esto hablamos esta mañana en el desayuno. Luego de ayudar a nuestros hígados a recuperarse con tocino, salchicha y panqueques fritos (de alforfón) en grasa de pato, diligentemente tomamos nuestra dosis diaria de algas marinas, y algunos incluso tragan esa desagradable espirulina. Una buena dosis de vitamina C cada día también es de gran ayuda para mantener el hígado en forma. Esto es algo que habría que hacer normalmente, no sólo porque creas que una gota o dos de radiación de Fukushima van a caerte encima. Seguramente suceda, pero no sería más que una gota en comparación con la toxicidad que has estado respirando toda tu vida si eres menor de 66 años. 

Ahora sí, debo ir a ponerme mi vestido negro.