!-- Meta --> Blog cristiano -Pagina cristiana - seguidores del REY de reyes Blog cristiano -Pagina cristiana evangélica - seguidores del REY de reyes: La barbarie ataca Libia Colonialismo del siglo XIX
Los escritos, vídeos, documentales, noticias y opiniones seculares no reflejan nuestras creencias. Solo es información para estar al tanto del desarrollo profético mundial en todos los aspectos de la vida. No olviden 1 Tesalonicenses 5:21\ Examinadlo todo; retened lo bueno.

26/03/2011

La barbarie ataca Libia Colonialismo del siglo XIX

 

Miguel Guaglianone   REBELIÓN

Barómetro Internacional

Hace pocos días, en plena Feria del Libro (la FILVEN 2011) un gran amigo, en la ocasión de presentar su último libro (que trata justamente sobre imperialismo y barbarie) decía que cada vez que intentaba hablar sobre los sucesos en Libia, lo envolvía una indignación que cubría toda su capacidad de reflexión.

Somos muchos quienes compartimos esta indignación, así que para intentar algún análisis efectivo de lo que está sucediendo en África del Norte, es posible que tengamos que realizar algo similar a lo que Bertold Brech llamaba el “distanciamiento”. Y una buena forma de comenzar es partir del origen de esta indignación a la que nos referíamos. A fin de cuentas en primera instancia el ataque a Libia no parece ser –desde un punto de vista desapasionado– más que una nueva acción de fuerza imperial en la búsqueda de asegurarse los recursos básicos que hoy hasta con desesperación, necesitan las potencias centrales. ¿Por qué entonces esta situación nos provoca, además de la inevitable reacción de rechazo, esta particular ofuscación? Es posible que una de las razones se encuentre precisamente en el modo en que se ha realizado esta acción.

A través de la historia, el dominio de las minorías dominantes sobre las grandes masas de población ha sido concretado fundamentalmente a través de dos sistemas paralelos: la fuerza y la persuasión. Cada civilización humana ha combinado estas dos variables en proporciones diferentes en cada caso. En nuestra civilización, durante el siglo XX, y sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial, el mecanismo de la persuasión ha sido el predominante (sin que hubiera desaparecido nunca el factor de la fuerza). El inmenso y exponencial crecimiento de los medios de comunicación de masas han permitido que en este principio de Siglo XXI, una red corporativa de medios maneje y proponga no sólo la información de la que disponen los habitantes del planeta, sino también los valores, las aspiraciones, las creencias y en definitiva la visión del mundo de las grandes mayorías.

Para ello, una parte de la convicción radica en la implantación de ideas y creencias que conforman parte de esa “realidad virtual” que permite la dominación. “Comunidad internacional”, “Naciones Unidas como tribuna abierta a la convivencia de todas las naciones”, “Vigencia y defensa de los derechos humanos”, “Derecho Internacional”, “Defensa de la democracia”, son algunas de estas ideas difundidas cotidianamente como parámetros reales por la red de medios.

En este caso, y por razones que veremos más adelante, las decisiones tomadas por las potencias centrales se han saltado a la torera todos estos mitos, y han actuado descarnadamente, sin haber mantenido al menos las formas que permitieran dar un mínimo de credibilidad a las razones motivadoras de estos ataques. Es posible entonces que parte de nuestra sorpresa e indignación esté motivada por la vuelta a una forma de actuar que parecía estar erradicada desde hace más de un siglo. La guerra emprendida abiertamente por voracidad y depredación, sin ningún tipo de justificación “ideológica”. Ese fue el estilo imperial de las potencias europeas durante todo el siglo XIX.

El último gran ejemplo de ello ocurrió en 1900 cuando la Rebelión de los Boxers en China. En una China ya humillada y depredada por Europa, que fuera derrotada en dos guerras del Opio por Inglaterra (a la que se sumaron Francia y Portugal) y obligada a aceptar la droga que desde la India introducían los comerciantes europeos, y que además había perdido grandes extensiones de territorio (Hong Kong, Macao), se alzaron los boxers, un movimiento nacionalista que proponía la reivindicación de lo chino y la expulsión de los extranjeros (que estaban también, a través de misioneros católicos y protestantes, avasallando la cultura tradicional del país). Una expedición integrada por Inglaterra, Francia, Alemania, Austria–Hungría, Italia, Estados Unidos, Rusia y Japón invadió China, derrotó al ejército Imperial, dejó a su paso tierra arrasada y llegó hasta Pekín, que no sólo fue ocupada, sino en la cual también la fuerza expedicionaria realizó saqueos, destrucción, asesinatos y violaciones. Finalmente la “coalición” obligó al débil gobierno Imperial Manchú a firmar nuevos “tratados desiguales” que beneficiaban directamente a cada una de las naciones agresoras. No se concretó una nueva apropiación de territorio chino porque los invasores no lograron ponerse de acuerdo en el reparto. Todo esto se realizó (y pudimos leerlo en periódicos de la época) para “dar una lección a estos asiáticos que se permiten cercar embajadas europeas en Pekín”. El propio Kaiser Guillermo había exhortado a sus tropas a «hacer que la palabra “alemán” sea recordada en China durante mil años, de manera que ningún chino vuelva a atreverse siquiera a mirar mal a un alemán».

De golpe Europa ha asumido sus viejas mañas con esta manera de actuar. A instancias del gobierno francés, y con toda la presión de los Estados Unidos, una escuálida sesión del Consejo de Seguridad de la ONU aprobó, en menos de media hora y sin ninguna discusión de fondo, una resolución que dio carta blanca a algunas naciones no determinadas para tomar las “acciones y medidas que sean necesarias” sobre Libia. Las dos potencias con poder de veto –Rusia y China– que no votaron a favor de la resolución hicieron mutis por el foro y se “abstuvieron” en una votación sin votos en contra, con diez a favor y cinco abstenciones. Dos días después en una reunión muy concurrida en el Palacio del Eliseo en París, se dieron cita los representantes de las potencias europeas y la canciller imperial, también representantes de países árabes, y hasta Papandreu de Grecia e incluyendo a algunos funcionarios de la OTAN y la Unión Europea y entre todos decidieron la suerte de Libia. Después nos enteramos que los aviones franceses –que fueron los primeros en atacar a Libia– ya estaban en el aire en ese momento. Allí mismo, un triste y lamentable “Secretario General de las Naciones Unidas” participó cumpliendo con eficacia el papel de fiel servidor de los intereses de las naciones europeas.

Ni el gran halcón de George W. Bush fue capaz de actuar en esta forma. Recordemos el bombardeo al que nos sometieron los medios corporativos creando durante más de un mes la matriz de opinión de la necesidad de atacar a Saddamm Husein, argumentando sus supuestos vínculos con Al Quaeda, y las vergonzosas intervenciones de Colin Powell frente al Consejo de Seguridad de la ONU (televisadas en directo) mostrando las supuestas pruebas de la presencia en Irak de unas armas de destrucción masiva que nunca fueron halladas.

Pero evidentemente en este caso la urgencia dictada por varias razones echó fuera todo consideración “de estilo”. El apremio de Sarkozy por remontar unas encuestas que lo estaban mostrando como posible perdedor en las próximas elecciones frente a la ultraderecha representada por la hija del neofascista Le Pen; la inmensa necesidad –dentro de la gran crisis económica que vive Europa– de asegurarse una tajada segura y cada vez mayor de un petróleo que está a la mano en una orilla del Mediterráneo; la posibilidad de ajustar viejas cuentas con un Kadaffi que si bien en los últimos veinte años venía coqueteando con Occidente (y haciendo grandes favores económicos como salvar económicamente a la Fiat de Agnelli y otras grandes compañías, o financiar la campaña política de Sarkozy) seguía de todas formas siendo una posible molestia; también la oportunidad de disponer (gracias al embargo auspiciado por la resolución del Consejo de Seguridad) de unos millonarios fondos del estado libio depositados en Europa; o la necesidad de intervenir antes que Kadfaffi –tal como lo estaba haciendo– lograra sofocar la rebelión interna; son algunas de esas múltiples razones que precipitaron el ataque y le dieron necesariamente este carácter de “invasión bárbara” (en una especie de tardío mea culpa el gobierno ruso se lamentó de la guerra y Vladimir Putin habló de una “moderna cruzada” de Occidente).

No sabemos de qué manera terminará esta aventura. Hay varios escenarios posibles. No será fácil invadir Libia (ya está más que probado que el uso de la aviación y de la alta tecnología no es suficiente, que para tomar un país es necesario, aún hoy, ocuparlo con infantería). Ya Obama declaró, mientras realizaba su visita a Brasil, que se comprometía a no enviar tropas –algunos analistas creen que no tiene ya la capacidad para hacerlo, ni en efectivos ni en dinero para la logística– así que toda posible invasión correría por cuenta de tropas europeas. Últimamente todos los intentos de invasión (Irak, Afganistán, los Balcanes) han terminado en un pantano para los invasores. Aún al día de hoy, a ocho años de haber invadido Irak, los Estados Unidos no logran extraer el petróleo que fue una de las principales razones que los llevó a Mesopotamia. Por otra parte, no está muy claro cual es hoy la situación real interna de Libia.

Pero aún con la posibilidad de que se concreten otros escenarios más favorables a los intereses de las grandes corporaciones y de los gobiernos de las potencias imperiales, creemos que todo este asunto puede tener una cara positiva para aquellos que creemos en la libertad de los pueblos y el antiimperialismo. El apresuramiento, la caída evidente de las máscaras (en conferencia de prensa a la salida de la reunión en el Elíseo, Hillary Clinton no pudo contestar una pregunta directa sobre las verdaderas razones del ataque), el riesgo evidente de que las grandes mayorías de los países centrales (cosa que ya parece estar sucediendo en los Estados Unidos) estén en desacuerdo –al no haber existido la persuasión necesaria– con esta nueva guerra; parecen realmente ser síntomas del debilitamiento extremo del sistema de dominación.

No es casual que en la historia, el derrumbe de los Imperios haya sido siempre coincidente con su mayor capacidad o despliegue de fuerza militar (el ejemplo más cercano es Roma en la cuarta centuria, pero Arnold Toynbee en su Estudio de la Historia nos muestra varios ejemplos más). Aparentemente, el triunfo imperial, si bien aparentemente parece apoyars en la fuerza, tiene siempre causas subyacentes que la trascienden. El uso exclusivo de la fuerza no tiene continuidad histórica.

Es muy posible que la crisis económica, la crisis de valores, la pérdida de credibilidad en las instituciones, finalmente estén mostrando al descubierto la debilidad de un status quo al que por lo que vemos, sólo le está quedando el recurso de la violencia. Si a lo que está aconteciendo en Libia le agregamos la gira de Obama por Latinoamérica, el inmenso desastre del Japón, la continuidad de la caída del sistema económico internacional y demás caras de la crisis, parecemos estar viviendo en nuestro sistema-mundo un momento coyuntural gestador de inmensos cambios.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Deja tu comentario, aporta al blog, DIOS te bendiga.

Predicas Cristianas En Audio, Sermones Cristianos En Mp3, Estudios bíblicos, Jesucristo, Música, Vídeos Cristianos, Profecía, Fin Mundo, Biblia, Cristo, Jesús, Noticias, Investigación, Conspiraciones, Documentales, Artículos De Opinión, Denuncia Falsos Profetas, Sana Doctrina, Recursos bíblicos.
"180" Película (Spanish Version) Los Mártires en el coliseo Romano

El diluvio universal. [Explicacion Fisica]
Persecución Cristiana Brutal

2 Timoteo 3

Carácter de los hombres en los postreros días

1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. 6 Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. 7 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. 8 Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés,(A) así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe. 9 Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos. 10 Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, 11 persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía,(B) en Iconio,(C) en Listra;(D) persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. 12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. 14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; 15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarg:uir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

//////////////////////////////////////////

Predicas Cristianas En Audio, Sermones Cristianos En Mp3, Estudios bíblicos, Jesucristo, Música, Vídeos Cristianos, Profecía, Fin Mundo, Biblia, Cristo, Jesús, Noticias, Investigación, Conspiraciones, Documentales, Artículos De Opinión, Denuncia Falsos Profetas, Sana Doctrina.

¿Qué es el Cristianismo? en 2 minutos ¿qué enseña la Biblia?

2 Tesalonicenses 2
Manifestación del hombre de pecado
1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él,(A) os rogamos, hermanos,
2 que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;(B) tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.
5 ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?
6 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste.
7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.
8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca,(C) y destruirá con el resplandor de su venida;
9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,(D)
10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira,
12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
Escogidos para salvación
13 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,
14 a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
15 Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.
16 Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia,
17 conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.
Joel 3
Juicio de Jehová sobre las naciones
1 Porque he aquí que en aquellos días, y en aquel tiempo en que haré volver la cautividad de Judá y de Jerusalén,
2 reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra;
3 y echaron suertes sobre mi pueblo, y dieron los niños por una ramera, y vendieron las niñas por vino para beber.
4 Y también, ¿qué tengo yo con vosotras, Tiro y Sidón,(A) y todo el territorio de Filistea?(B) ¿Queréis vengaros de mí? Y si de mí os vengáis, bien pronto haré yo recaer la paga sobre vuestra cabeza.
5 Porque habéis llevado mi plata y mi oro, y mis cosas preciosas y hermosas metisteis en vuestros templos;
6 y vendisteis los hijos de Judá y los hijos de Jerusalén a los hijos de los griegos, para alejarlos de su tierra.
7 He aquí yo los levantaré del lugar donde los vendisteis, y volveré vuestra paga sobre vuestra cabeza;
8 y venderé vuestros hijos y vuestras hijas a los hijos de Judá, y ellos los venderán a los sabeos, nación lejana; porque Jehová ha hablado.
9 Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra.
10 Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces;(C) diga el débil: Fuerte soy.
11 Juntaos y venid, naciones todas de alrededor, y congregaos; haz venir allí, oh Jehová, a tus fuertes.
12 Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor.
13 Echad la hoz, porque la mies está ya madura.(D) Venid, descended, porque el lagar está lleno,(E) rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos.
14 Muchos pueblos en el valle de la decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión.
15 El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.
Liberación de Judá
16 Y Jehová rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén,(F) y temblarán los cielos y la tierra; pero Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel.
17 Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sion, mi santo monte; y Jerusalén será santa, y extraños no pasarán más por ella.
18 Sucederá en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim.
19 Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto asolado, por la injuria hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra sangre inocente.
20 Pero Judá será habitada para siempre, y Jerusalén por generación y generación.
21 Y limpiaré la sangre de los que no había limpiado; y Jehová morará en Sion.

2 Pedro 2

Falsos profetas y falsos maestros

1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,
3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.
4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio;
5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;(A)
6 y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza(B) y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente,
7 y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados(C)
8 (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos),
9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;
10 y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío.
Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores,
11 mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.
12 Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición,
13 recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.
14 Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.
15 Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad,
16 y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.(D)
17 Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.
18 Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.
19 Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.
20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.
21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.
22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito,(E) y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.