Se ha dicho que "una imagen vale más que mil palabras", y no tengo ninguna duda de que más personas han sido influenciados a creer en la evolución de obras de arte que con palabras. Desde su creación, la evolución darwiniana ha sido popularizado por el arte.
Mentira del arte.
El Hombre de Piltdown
El Hombre de Piltdown se llevó a cabo fuera como un eslabón perdido en la evolución humana desde hace 40 años, pero resultó ser un engaño total.
Doctora fragmentos de un cráneo humano de 500 años de edad, una mandíbula de orangután, y un par de dientes de chimpancé "descubierto" en el pozo de grava en Piltdown, Sussex en 1912 fueron aceptadas por los expertos del Museo Británico y en otras partes como un mono-hombre antiguo . Se le dio el nombre científico de dawsoni Eoanthropus ("Dawson's amanecer del hombre") en honor de su descubridor Charles Dawson (que probablemente perpetrado el engaño).
Durante los siguientes cuatro décadas, el hombre de Piltdown fue transmitido en todo el mundo como una evidencia importante de la evolución y se utiliza para silenciar a creyentes en la Biblia. Una reconstrucción de yeso se le dio un lugar prominente en el Museo Británico de Historia Natural.
Dibujos, pinturas y estatuas de Piltdown proliferado. El uno por Louis Rutot, titulado "El hombre de Sussex", representado Piltdown como un hombre-mono (una mitad mono, mitad de la cabeza humana en un cuerpo humano peludo) hacer una herramienta de crudo.
Piltdown fue adoptada en los libros de texto, que se describe en las enciclopedias, representada en los museos, presentó como prueba en el juicio de Scopes en 1925, y discutido en cientos de artículos y trabajos científicos.
Arthur Woodward del Museo Británico dedicó un libro entero, El inglés más temprana, de Piltdown.
Finalmente, en 1953, el Museo Británico anunció que había probado que los "fósiles" fueron fabricados.
EN WIKIPEDIA
Hombre de Piltdown
El cuadro pintado por John Cooke en 1915, conmemorativo al descubrimiento del hombre de Piltdown.
El hombre de Piltdown es conocido por ser uno de los más grandes fraudes en la historia de la paleoantropología, principalmente porque se creyó verdadero durante cuarenta y cinco años, desde que se anunciara su descubrimiento en 1908, hasta 1953 cuando el fraude fue finalmente expuesto.
Historia
La historia de este engaño comenzó y se basó en unos restos óseos (en concreto un cráneo parcial, un diente suelto y unamandíbula con dientes) descubiertos en Inglaterra en 1912, en Piltdown, un pueblo de Sussex.1 Un obrero los encontró en una cantera, y se los entregó alarqueólogo aficionado Charles Dawson, que los presentó, junto con el eminente paleontólogo Smith Woodward (del Museo Británico), en la Sociedad Geológica de Londres. Durante años, se mantuvo el debate sobre el origen de estos restos, y la prensa dijo que muy probablemente correspondieran al eslabón perdido, denominándolo Eoanthropus dawsonii. Estos restos fueron aceptados por la comunidad científica sin mayores análisis, debido principalmente a que era perfecto e idéntico a la idea de aquella época sobre el eslabón perdido. La idea de esa época era que el eslabón tenía que haber tenido un gran cerebro pero igualmente presentar rasgos simiescos, y posteriormente haber evolucionado a una apariencia humana; idea contraria a la existente ahora y que presentan los fósilesverdaderos.
Descubrimiento del fraude
No obstante, comenzaron a surgir cada vez más dudas sobre la antigüedad y el origen de esos restos. Finalmente, el dentista A.T. Marston, determinó que los dientes de ese esqueleto correspondían evidentemente a un orangután, el diente suelto a un mono y el cráneo a un ser humano (Homo sapiens): a partir de entonces, los análisis del contenido en flúor de los huesos demostraron que el enterramiento había sido intrusivo, así como que el color ferruginoso oscuro de los huesos se debía a un tratamiento químico, para uniformar las diferencias de color entre la mandíbula (más moderna) y el cráneo (más antiguo). Nadie sabe quién cometió el fraude, y algunos lo atribuyen a los descubridores originales, señalando sobre todo a Dawson, motivado por el hecho de que en las islas británicas no había sido descubierto ningún fósil humano, mientras que en el resto de Europa y fundamentalmente en África sí. Sin embargo, el profesor Douglas dejó a su muerte una cinta magnética en la que señalaba que el autor de la falsificación fue el archifamoso profesor Sollas, que pretendía con ello desprestigiar a su rival Woodward. A pesar del fraude, se ha erigido, por suscripción popular, en el lugar donde se descubrieron los huesos, un monumento honorífico a estos restos: el propio Woodward asistió a la inauguración.
Igualmente, existen teorías diversas que han atribuido la invención a algunos de los hombres más famosos de la época, incluyendo a Arthur Conan Doyle y a Teilhard de Chardin.2
Por mucho tiempo se acusó a Dawson de ser el único culpable en el engaño, pero Gould asegura que su investigación muestra que Teilhard, que acababa de ser ordenado de sacerdote y que en ese entonces estaba estudiando paleontología, participó en la “conspiración de Piltdown.” Gould dice que algunos de los huesos que se encontraron en las fosas de Piltdown provenían de países en los cuales Teilhard había recogido especímenes en viajes anteriores. Además, en las cartas que Teilhard envió a uno de los científicos que descubrieron el engaño, Gould afirma que Teilhard mintió para ocultar su participación en la intriga.
Inspiración de la figura del Hombre de Piltdown
"El hombre de Piltdown" es el nombre con el que se conoce a cierta sección de la obra del compositor británico Mike Oldfield llamada Tubular Bells, compuesta en1973. La sección "El Hombre de Piltdown" fue el resultado de la petición que su discográfica (Virgin Records) le hizo con el fin de añadir una parte vocal a Tubular Bells. En dicha parte, el compositor citado distorsiona su voz para crear un timbre que puede aludir a sonidos simiescos.

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