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04/12/2009

¿El fin de la Autoridad Palestina? Mahmoud Abbas -Abu Mazen- Autoridad palestina

 

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¿El fin anunciado de la Autoridad Palestina?

 

Julien Salingue

Rue89

Traducción por Alberto Nadal

Los debates sobre las declaraciones de Mahmoud Abbas (Abu Mazen), que amenaza con no volverse a presentar a la Presidencia de la Autoridad Palestina (AP), se focalizan sobre una pregunta: ¿Estamos, sí o no, ante un “farol” del Presidente palestino, destinado a “poner bajo presión” a la Administración Obama para que suba su nivel de exigencia respecto a Israel? Esta pregunta, demasiado coyuntural, oculta lo esencial: la decisión de Abu Mazen, aún cuando la reconsiderara, revela en realidad el callejón sin salida estratégico en el que se encuentra la dirección de la AP y, más allá, anuncia el fin del “proceso de paz” abierto en 1993.

Un aparato de Estado sin Estado

La “Autoridad Palestina de autogobierno interino” creada por los Acuerdos de Oslo (1993-1994) fue concebida como un protoaparato de Estado encargado de administrar las “zonas autónomas” palestinas, territorios palestinos ocupados desde 1967 de los que el ejército israelí se ha retirado progresivamente a partir de 1994. Para extender la superficie de los territorios bajo su responsabilidad, y para avanzar hacia un “acuerdo sobre el estatuto final”, la AP debía demostrar su capacidad de imponerse como poder legítimo y estable, capaz de mantener el orden en “sus” zonas, previniendo todo acto de hostilidad hacia Israel, instalaciones militares israelíes y colonias.

Desde 1967 y la conquista militar del conjunto de Palestina, Israel estaba confrontado a una dificultad mayor, revelada a ojos del mundo entero por la Intifada de 1987: el Estado “judío y democrático” administraba directamente territorios poblados por varios millones de no judíos y debería tarde o temprano elegir entre el carácter judío y el carácter democrático del Estado. La creación de la AP debía responder a esta problemática, librando a Israel de la gestión de las zonas palestinas más densamente pobladas a la vez que no ponía en cuestión su dominio sobre más del 90% de la Palestina histórica.

La AP no ha sido jamás, en los hechos, el futuro gobierno del futuro Estado palestino, sino un aparato de Estado sin Estado integrado en las estructuras de la ocupación y sobrefinanciado por los países donantes. Su tarea ha sido descargar a Israel de las atribuciones que corresponden, según el derecho internacional, a toda potencia ocupante (educación, salud, servicios sociales…). Ha jugado también el papel, vía una cooperación securitaria cotidiana con los servicios israelíes, de subcontrata de las tareas de mantenimiento del orden en las zonas autónomas. Por último, mediante la firma de acuerdos económicos con Israel, ha jugado un papel clave en la normalización de las relaciones comerciales israelo-árabes.

Durante los “años de Oslo”, los territorios palestinos se han fragmentado en decenas de entidades con estatutos jurídicos diversos, aisladas las unas de las otras por múltiples puntos de control israelíes y las carreteras reservadas a los colonos. El número de colonos se ha doblado entre 1993 y 2000, mientras que la superficie de las zonas autónomas alcanzaba a penas el 18% de Cisjordania y Gaza. Desprovista de soberanía real, la AP ha desarrollado un sistema patrimonial, autoritario y clientelista, en el que solo una minoría de privilegiados ha parecido beneficiarse del “proceso de paz”.

Abbas, ¿”Hombre adecuado”?

Todas las condiciones estaban reunidas para un nuevo levantamiento, que ocurrió en septiembre de 2000, dirigido tanto contra la política israelí como contra los atascos del proceso negociado. Yasser Arafat alentó este levantamiento, sobre el que esperaba apoyarse para obtener más en las negociaciones, a la vez que favorecía su militarización para no perder terreno frente a Hamas. Israel decidió entonces aislar a Arafat y favorecer el ascenso de dirigentes más proclives al compromiso, en cuya primera fila estaba Mahmoud Abbas. Fue así como Abbas fue invitado a una “cumbre por la paz” con Georges Bush y Ariel Sharon en junio de 2003, mientras Arafat seguía encerrado en su cuartel general en Ramalá.

¿Iba a triunfar Abu Mazen allí donde Yasser Arafat había fracasado? Tal fue la apuesta de los Estados Unidos y de Israel cuando apoyaron al candidato Abbas en las elecciones presidenciales de 2005. Pero las legislativas de 2006 revelaron el carácter arriesgado de la apuesta: victoria de Hamas y derrota de la mayor parte de los dirigentes de la AP. La población palestina expresó su rechazo al sistema de Oslo y a su personal político, eligiendo una organización que encarnaba la prosecución de la resistencia a la ocupación y el rechazo a los compromisos. Son las contradicciones inherentes al proceso de Oslo las que quedaron al desnudo: ningún poder autóctono será legítimo y estable si no obtiene la satisfacción de los derechos nacionales de los palestinos.

Rechazando admitir el fracaso de la lógica de Oslo, la “comunidad internacional” no reconoció la victoria de Hamas. La dirección histórica de la AP, por su parte, hizo todo lo posible, en el espíritu de Oslo, para conservar su legitimidad internacional a la vez que se debilitaba un poco más aún en el plano interno: nombramiento de un antiguo alto funcionario del FMI al puesto de Primer Ministro (Salam Fayyad), desarrollo de un régimen policial y desarme de la resistencia en Cisjordania, demanda de atraso del examen del informe Goldstone… Abbas ha aceptado todo. A cambio de nada. El muro y las colonias han continuado extendiéndose (500.000 colonos hoy, es decir 4 veces más que en 1993), la judaización de Jerusalén se ha acelerado, las incursiones israelíes en el corazón de las zonas “autónomas” son cotidianas….

Más que el desgaste de un hombre, las amenazas de Abu Mazen son reveladoras del desgaste de un proyecto. Ante nuestros ojos se cierra el paréntesis de Oslo: el “proceso de paz” es una ficción, la autonomía palestina una quimera, y el Presidente de la Autoridad Palestina no es en realidad Presidente de nada. La descomposición del sistema puesto en pie por los Acuerdos de Oslo se acelera y es la idea misma de un Estado palestino independiente la que esta desapareciendo. El Estado de Israel se verá entonces confrontado a una situación que ha querido siempre evitar pero a la que su política le habrá llevado inexorablemente: palestinos que no luchan por una entidad política independiente sino por la igualdad total de derechos, en el seno de un mismo Estado.

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"180" Película (Spanish Version) Los Mártires en el coliseo Romano

El diluvio universal. [Explicacion Fisica]
Persecución Cristiana Brutal

2 Timoteo 3

Carácter de los hombres en los postreros días

1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. 6 Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. 7 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. 8 Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés,(A) así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe. 9 Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos. 10 Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, 11 persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía,(B) en Iconio,(C) en Listra;(D) persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. 12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. 14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; 15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarg:uir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

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¿Qué es el Cristianismo? en 2 minutos ¿qué enseña la Biblia?

2 Tesalonicenses 2
Manifestación del hombre de pecado
1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él,(A) os rogamos, hermanos,
2 que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;(B) tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.
5 ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?
6 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste.
7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.
8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca,(C) y destruirá con el resplandor de su venida;
9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,(D)
10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira,
12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
Escogidos para salvación
13 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,
14 a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
15 Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.
16 Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia,
17 conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.
Joel 3
Juicio de Jehová sobre las naciones
1 Porque he aquí que en aquellos días, y en aquel tiempo en que haré volver la cautividad de Judá y de Jerusalén,
2 reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra;
3 y echaron suertes sobre mi pueblo, y dieron los niños por una ramera, y vendieron las niñas por vino para beber.
4 Y también, ¿qué tengo yo con vosotras, Tiro y Sidón,(A) y todo el territorio de Filistea?(B) ¿Queréis vengaros de mí? Y si de mí os vengáis, bien pronto haré yo recaer la paga sobre vuestra cabeza.
5 Porque habéis llevado mi plata y mi oro, y mis cosas preciosas y hermosas metisteis en vuestros templos;
6 y vendisteis los hijos de Judá y los hijos de Jerusalén a los hijos de los griegos, para alejarlos de su tierra.
7 He aquí yo los levantaré del lugar donde los vendisteis, y volveré vuestra paga sobre vuestra cabeza;
8 y venderé vuestros hijos y vuestras hijas a los hijos de Judá, y ellos los venderán a los sabeos, nación lejana; porque Jehová ha hablado.
9 Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra.
10 Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces;(C) diga el débil: Fuerte soy.
11 Juntaos y venid, naciones todas de alrededor, y congregaos; haz venir allí, oh Jehová, a tus fuertes.
12 Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor.
13 Echad la hoz, porque la mies está ya madura.(D) Venid, descended, porque el lagar está lleno,(E) rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos.
14 Muchos pueblos en el valle de la decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión.
15 El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.
Liberación de Judá
16 Y Jehová rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén,(F) y temblarán los cielos y la tierra; pero Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel.
17 Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sion, mi santo monte; y Jerusalén será santa, y extraños no pasarán más por ella.
18 Sucederá en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim.
19 Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto asolado, por la injuria hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra sangre inocente.
20 Pero Judá será habitada para siempre, y Jerusalén por generación y generación.
21 Y limpiaré la sangre de los que no había limpiado; y Jehová morará en Sion.

2 Pedro 2

Falsos profetas y falsos maestros

1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,
3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.
4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio;
5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;(A)
6 y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza(B) y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente,
7 y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados(C)
8 (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos),
9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;
10 y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío.
Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores,
11 mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.
12 Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición,
13 recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.
14 Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.
15 Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad,
16 y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.(D)
17 Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.
18 Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.
19 Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.
20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.
21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.
22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito,(E) y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.