!-- Meta --> Blog cristiano -Pagina cristiana - seguidores del REY de reyes Blog cristiano -Pagina cristiana evangélica - seguidores del REY de reyes: Obama ante el precipicio - Afganistán
Los escritos, vídeos, documentales, noticias y opiniones seculares no reflejan nuestras creencias. Solo es información para estar al tanto del desarrollo profético mundial en todos los aspectos de la vida. No olviden 1 Tesalonicenses 5:21\ Examinadlo todo; retened lo bueno.

17/10/2009

Obama ante el precipicio - Afganistán

 

Asignar imagen


William J. Astore

TomDispatch.com

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Corría el año 1965 y el Presidente Lyndon B. Johnson se enfrentaba a una difícil decisión. ¿Debía intensificar la guerra en Vietnam? ¿Debía decir “sí” a la petición de los comandantes estadounidenses de que enviara más soldados? ¿O debía cambiar de estrategia, reducir el compromiso estadounidense, incluso retirarse del todo, una decisión que le ayudaría a concentrarse en sus principales prioridades internas, “La Gran Sociedad”, que confiaba en poder conformar?

Todos sabemos lo que sucedió. LBJ escuchó a los generales y a los expertos en política exterior e intensificó la guerra, con trágicas consecuencias para Estados Unidos y calamitosos resultados para el pueblo vietnamita como destinatario final del armamento estadounidense. Enfangado cada vez más profundamente en Vietnam, LBJ perdería pronto el norte y finalmente la voluntad, negándose en 1968 a presentarse a la reelección.

El Presidente Obama se encuentra ahora al borde de un precipicio similar. ¿Debería consentir en la petición del General Stanley A. McChrystal de enviar entre 40.000 y 60.000, o más, soldados estadounidenses a Afganistán? ¿O debería alentar una nueva estrategia, reducir nuestro compromiso, o incluso retirarse del todo, una decisión que le ayudaría a centrarse en el sistema sanitario nacional, entre otras importantes prioridades internas?

Me temo que la suerte está echada. Evidentemente, en su “guerra de necesidad”, Obama ha descartado ya siquiera considerar una opción de “reducción”, mucho menos una de retirada y, probablemente, se decidirá por un programa de “escalada ligera” que necesitará más tropas (aunque no tantas como las que McChrystal exige), más instructores estadounidenses para el ejército afgano e incluso un nuevo incremento de la guerra a base de aviones-robot sobre las fronteras pakistaníes, además de nuevas acciones de operaciones especiales.

Al fracasar de tal manera en su primera gran prueba como comandante en jefe, es posible que Obama se asegure una presidencia que le dure un mandato, y algún día se le considerará un hombre como LBJ, cuyos mejores sueños se rompieron contra las olas de una guerra imposible de ganar.

La ortodoxia convencional: Escalada militar

Podríamos preguntarnos a quién está escuchando Obama cuando adopta su decisión sobre la estrategia a seguir en Afganistán y los niveles de tropas. Podría asegurarse que, por supuesto, no está oyendo a los escépticos. Ni a los libres pensadores, ni a los equivalentes de Mary McCarthy o Norman Mailer. No, sin duda está escuchando a los generales y almirantes, o a los ex generales y almirantes que ahora ocupan importantes puestos “civiles” en la Casa Blanca y en Beltway [*].

Al parecer, y considerando sus acciones, Obama ha abrazado la ortodoxia convencional propia de los altos oficiales militares, ya estén en activo o retirados; como dicen por los pasillos del Pentágono, de los “expertos en la materia” en lo que se refiere a estrategia, guerra e incluso política exterior.

¿Acaso no conocemos más detalles? ¿Acaso no sabemos, como Glenn Greenwald nos recordó recientemente, que la revisión de la estrategia del General McChrystal fue escrita por una “comunidad de política exterior amante de la guerra” en la que los habituales de siempre –“los Kagan, un representante del Brookings, Anthony Cordesman, alguien del Rand”- se reunieron para defender la necesidad de enviar más tropas y de extender la guerra?

¿Acaso no sabemos, como Tom Engelhardt nos recordó hace poco, que entre los asesores “civiles” de Obama figuran “Karl W. Eikenberry, un teniente general retirado que es embajador de EEUU ante Afganistán; Douglas Lute, un teniente general que es el asesor especial del presidente sobre Afganistán y Pakistán (apodado el “zar de la guerra” por mantener la misma posición durante la administración Bush), y James Jones, un general retirado de la Marina, que es asesor de seguridad nacional, por no hablar del Secretario de Defensa Robert Gates, ex director de la Agencia Central de Inteligencia”? ¿Nos sorprende, pues, que cuando “hay que adoptar decisiones importantes en relación al ejército, [nosotros] le volquemos funcionalmente a ellos también la política exterior”? ¿Y que ellos, a su vez, opten siempre por más tropas, más dinero y más guerra?

Una persona a la que este estado de cosas no hubiera cogido por sorpresa hubiera sido Norman Mailer, que murió en 2007. Veterano de guerra, afamado autor de la novela bélica “The Naked and the Dead” (1948), así como de un informe sobre las protestas de la era Vietnam que ganó el Premio Pulitzer: “The Armies of the Night” (1968), en el que se autoproclamaba un tipo duro que no bailaba, Mailer presenció (y diseccionó) el equivalente a Vietnam en los sucesos afganos actuales. Volviendo a 1965, Mailer afirmó rotundamente que la mejor opción que EEUU tenía era “salir de Asia”. Y punto.

La ortodoxia no convencional: Sacar al ejército

¿Puede Obama encontrar el coraje y la sabiduría necesarios para sacar a nuestras tropas de Afganistán? Por cortesía de Normal Mailer, aquí van tres pistas no convencionales que estarían apuntando en esa dirección:

  1. No combatas una guerra, y por supuesto no extiendas una guerra, en un lugar que no significa mucho para los estadounidenses. En palabras que podrían aplicarse fácilmente hoy a Afganistán, Mailer escribió en 1965: “Vietnam [para los estadounidenses] es un lugar anónimo. ¿Cuántos estadounidenses han visitado alguna vez ese país? ¿Quién puede decir qué lengua se habla allí, o que industrias pueden existir, o incluso cómo es el país? No nos importa. No estamos interesados en lo vietnamita. Si combatiéramos una guerra con los habitantes del planeta Marte, el pueblo estadounidense se implicaría emocionalmente más. 
  2. ¡Cuidado con la cascada de dominós y metáforas engañosas, ya sea en el Sudeste Asiático o en cualquier otro lugar! La teoría del dominó mantenía que si Vietnam, entonces dividido en norte y sur, se unía bajo el comunismo, otros países asiáticos, incluidos Tailandia, Filipinas, quizá incluso la India, caerían también inevitablemente en el comunismo, justo como las fichas de un dominó. En vez de ocurrir eso, fue el comunismo el que cayó o, de forma alterna, se transformó en una versión con la que podíamos hacer negocios (por parafrasear a la ex Primera Ministra británica Margaret Thatcher).

    No podemos hablar metafóricamente de dominós desplomándose en el actual escenario de operaciones de Af-Pak. Sin embargo, nuestros temores vienen provocados por una imagen igualmente engañosa: Si Afganistán cae ante los talibanes, seguramente le seguirá Pakistán, abriendo una Caja de Pandora nuclear a los terroristas anti-estadounidenses en la cual, en nuestra febril imaginación, las pistolas humeantes se convertirán de nuevo en hongos atómicos.

    A pesar de las febriles charlas sobre dominós cayendo de su época, Mailer siguió inconmovible. Tal retórica sugiere, escribió en 1965: “Que no estamos protegiendo una postura de baluartes relacionados sino que estamos intentando ocultar el hecho de que tales baluartes están a punto de desaparecer, que no son dominós sino castillos de arena, y que está en marcha una oleada nacionalista. Es curioso que la política exterior utilice metáforas en defensa de una guerra; cuando las metáforas son imprecisas, no son más que un timo”.

    A esto yo añadiría que, al considerar siempre a los países y a los pueblos como dominós que por las acciones –o la inacción- de EEUU se levantan o se derriban, exageramos inmensamente nuestra intervención y ponemos de relieve nuestro engreimiento. Y antes de meternos en la inevitable discusión de “¿Quién perdió Afganistán?” o “¿Quién perdió Pakistán?”, resulta demasiado obvio decir que nunca, ni por un momento, fuimos dueños de esos países ni de esos pueblos.

  1. Los palos y las zanahorias pueden funcionar juntos para mover a un caballo testarudo, pero no a un pueblo orgulloso determinado a encontrar su propio camino. Como Mailer señaló, con un giro diferente: “Bombardear un país al mismo tiempo que le estás ofreciendo ayuda es tan repulsivo moralmente como golpear a un niño en una avenida y parar de hacerlo para pedirle un beso”.

    Como nuestros aviones teledirigidos Predator y Reaper escudriñan el terreno afgano allá abajo y lanzan misiles para decapitar terroristas mientras nos llevamos, involuntariamente, a un montón de inocentes con ellos, nos consolamos a nosotros mismos ofreciendo ayuda a los afganos para colaborar en la mejora y reconstrucción de su país. Da la casualidad de que cuando la hidra enemiga pierde una cabeza, le crece sencillamente otra en su lugar y los daños colaterales sólo provocan una nueva generación de buscadores de venganza. Mientras tanto, la ayuda prometida va a parar a manos de las corporaciones multinacionales o es desviada por corruptos funcionarios gubernamentales, dejando bien poco a los campesinos afganos, desde luego no lo suficiente como para poder ganar su lealtad y menos aún sus “corazones y mentes”.

    Si continuamos hablando con bombas mientras engrasamos las palmas de las manos con dólares, no conseguiremos más que unas cuantas explosiones a cambio de nuestros 228.000 millones de dólares (y seguimos contando).

¿Qué hubiera pasado si LBJ hubiera escuchado a Mailer en el 65?

No mucho antes de que LBJ cruzara su Rubicón y apoyara la escalada en Vietnam, podría haber decidido la retirada. Mailer escribió:

“Se había preparado el camino para marcharnos: no oíamos hablar más que de la corrupción del gobierno de Vietnam del Sur y de la cobardía profesional de los generales survietnamitas. Leíamos como un ejército Vietcong de 40.000 hombres estaba fustigando a un ejército gubernamental de 400.000 hombres. En nuestros propios periódicos se nos decía cómo el Vietcong se armaba con armas estadounidenses que les llevaban desertores o capturados en batalla con las tropas gubernamentales; sabíamos que era una guerra sin sentido para nosotros”.

Sustituyan “el gobierno de Hamid Karzai” por “el gobierno survietnamita” y “talibanes” por “Viet Cong” y ayer podría haberse escrito el mismo pasaje sobre Afganistán. Sabemos que el gobierno de Karzai es corrupto, que robó el voto en la última elección, que el ejército afgano no es más que un producto de la imaginación de Washington, que sus tropas venden sus armas hechas en EEUU al enemigo. Entonces, ¿por qué nuestros dirigentes fracasan de nuevo a la hora de ver, como Mailer vio con el caso de Vietnam, que esto, es también, claramente, una “guerra sin sentido para nosotros?”

Mailer experimentó como un misterio el implacable egoísmo y la estupidez estratégica de Washington, pero eso no le impidió condenar la decisión del Presidente Johnson de intensificar la guerra en Vietnam. Para Mailer, JBL se le reveló como “un hombre dirigido por la necesidad, un jugador que teme que si se detiene, alguien le va a sacar del juego y su corazón se va a romper con la tensión”. Johnson, como casi todos los estadounidenses, concluía Mailer, era miembro de un grupo minoritario, definido no en términos raciales o étnicos sino en términos de “alienación del yo por un doble sentido de identidad y por tanto a merced de un yo que exige acción y más acción para poder definir los límites más rudimentarios de su identidad”.

Esta deriva estadounidense hacia la autodefinición a través de la acción constante, a través de la aceleración precipitada, incluso a través de la escalada militar, la describía el novelista mediante una especie de metáfora mixta: como “las ciénagas de una plaga” en la que los estadounidenses se han quedado atrapados y continúan hundiéndose. Veía que sólo buscaban aliviar esa condición desesperada a través de una única vía: “masacrar a los pueblos extraños”.

Siendo honesto, no estoy muy seguro de qué hacer aquí con el análisis de Mailer, más emocionalmente “Corazón de la Tinieblas” que fríamente racional. Pero eso es precisamente por lo que quiero que alguien del estilo de Mailer –beligerante, capaz de desbordarse de forma libre, profético, provocativo y profano- aconseje a nuestro presidente. Justo ahora.

Como los expertos militares de Obama blanden su métrica del campo de batalla y piden más fuerza (para usarla, por supuesto, con mayor precisión y habilidad incluso), creo que Mailer podía haberles contestado: “Nosotros pensamos que lo único que ellos entienden es la fuerza. ¿Y si resulta que eso es lo único que nosotros comprendemos?”.

Mailer, no tengo duda, habría tenido el valor de que no le importara nada que le consideran como un ser “débil” para la defensa, porque hubiera sabido que a los estadounidenses no se les había perdido nada en concreto en este combate. Creo que intuitivamente habría reconocido la sabiduría del gran estratega chino Sun Tzu, que escribió hace más de dos mil años enEl arte de la guerra que “Conseguir cien victorias en cien batallas no es el colmo de la habilidad”. En cambio, nuestros generales, parecen querer combatir esas cien batallas con muy pocas esperanzas de conseguir someter al enemigo.

Es decir, que lo que Obama necesita, son menos generales y ex generales y más Norman Mailers: más librepensadores sinceros y honestos que no tengan interés alguno en permanecer en la caja pentagonal que hace que el pensamiento de Washington sea tan rígido. Lo que Obama necesita es silenciar los inacabables gritos pidiendo más tropas y más guerra que salen del ejército y de los “expertos” en política exterior que le rodean, para que podamos escuchar las voces de los Mailer de hoy, de los sólidos disidentes actuales. Si así lo hiciera, podría evitar repetir el mayor error de LBJ y podría librarse de tener que sufrir su mismo destino político.

[Nota sobre las fuentes: La mayor parte de las citas de Mailer que aparecen en este artículo se han sacado del discurso que escribió el 25 de mayo de 1965 para el “Día de Vietnam” en Berkeley, California.]

[*] En el caso que nos ocupa, Beltway, se refiere a la autopista que circunda Washington DC en alusión a todo lo relativo al gobierno y políticas estadounidenses.

William J. Astore es un teniente coronel retirado (Fuerzas Armadas de EE.UU.), que colabora habitualmente con Tom.Dispatch. Ha dado clase en la Academia de la Fuerza Aérea y en la Escuela de Postgraduados Navales, y en la actualidad enseña Historia en la Facultad de Tecnología de Pensilvania. Puede contactarse con él en:wastore@pct.edu

Fuente:

http://www.tomdispatch.com/post/175125/william_
astore_apocalypse_then_afghanistan_now

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Deja tu comentario, aporta al blog, DIOS te bendiga.

Predicas Cristianas En Audio, Sermones Cristianos En Mp3, Estudios bíblicos, Jesucristo, Música, Vídeos Cristianos, Profecía, Fin Mundo, Biblia, Cristo, Jesús, Noticias, Investigación, Conspiraciones, Documentales, Artículos De Opinión, Denuncia Falsos Profetas, Sana Doctrina, Recursos bíblicos.
"180" Película (Spanish Version) Los Mártires en el coliseo Romano

El diluvio universal. [Explicacion Fisica]
Persecución Cristiana Brutal

2 Timoteo 3

Carácter de los hombres en los postreros días

1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. 6 Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. 7 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. 8 Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés,(A) así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe. 9 Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos. 10 Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, 11 persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía,(B) en Iconio,(C) en Listra;(D) persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. 12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. 14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; 15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarg:uir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

//////////////////////////////////////////

Predicas Cristianas En Audio, Sermones Cristianos En Mp3, Estudios bíblicos, Jesucristo, Música, Vídeos Cristianos, Profecía, Fin Mundo, Biblia, Cristo, Jesús, Noticias, Investigación, Conspiraciones, Documentales, Artículos De Opinión, Denuncia Falsos Profetas, Sana Doctrina.

¿Qué es el Cristianismo? en 2 minutos ¿qué enseña la Biblia?

2 Tesalonicenses 2
Manifestación del hombre de pecado
1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él,(A) os rogamos, hermanos,
2 que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;(B) tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.
5 ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?
6 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste.
7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.
8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca,(C) y destruirá con el resplandor de su venida;
9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,(D)
10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira,
12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
Escogidos para salvación
13 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,
14 a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
15 Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.
16 Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia,
17 conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.
Joel 3
Juicio de Jehová sobre las naciones
1 Porque he aquí que en aquellos días, y en aquel tiempo en que haré volver la cautividad de Judá y de Jerusalén,
2 reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra;
3 y echaron suertes sobre mi pueblo, y dieron los niños por una ramera, y vendieron las niñas por vino para beber.
4 Y también, ¿qué tengo yo con vosotras, Tiro y Sidón,(A) y todo el territorio de Filistea?(B) ¿Queréis vengaros de mí? Y si de mí os vengáis, bien pronto haré yo recaer la paga sobre vuestra cabeza.
5 Porque habéis llevado mi plata y mi oro, y mis cosas preciosas y hermosas metisteis en vuestros templos;
6 y vendisteis los hijos de Judá y los hijos de Jerusalén a los hijos de los griegos, para alejarlos de su tierra.
7 He aquí yo los levantaré del lugar donde los vendisteis, y volveré vuestra paga sobre vuestra cabeza;
8 y venderé vuestros hijos y vuestras hijas a los hijos de Judá, y ellos los venderán a los sabeos, nación lejana; porque Jehová ha hablado.
9 Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra.
10 Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces;(C) diga el débil: Fuerte soy.
11 Juntaos y venid, naciones todas de alrededor, y congregaos; haz venir allí, oh Jehová, a tus fuertes.
12 Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor.
13 Echad la hoz, porque la mies está ya madura.(D) Venid, descended, porque el lagar está lleno,(E) rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos.
14 Muchos pueblos en el valle de la decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión.
15 El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.
Liberación de Judá
16 Y Jehová rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén,(F) y temblarán los cielos y la tierra; pero Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel.
17 Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sion, mi santo monte; y Jerusalén será santa, y extraños no pasarán más por ella.
18 Sucederá en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim.
19 Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto asolado, por la injuria hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra sangre inocente.
20 Pero Judá será habitada para siempre, y Jerusalén por generación y generación.
21 Y limpiaré la sangre de los que no había limpiado; y Jehová morará en Sion.

2 Pedro 2

Falsos profetas y falsos maestros

1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,
3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.
4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio;
5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;(A)
6 y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza(B) y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente,
7 y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados(C)
8 (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos),
9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;
10 y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío.
Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores,
11 mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.
12 Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición,
13 recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.
14 Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.
15 Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad,
16 y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.(D)
17 Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.
18 Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.
19 Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.
20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.
21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.
22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito,(E) y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.